¿Te sientes perdida? ¿No sabes cómo superar la ruptura de pareja y reconstruir tu vida?¿Estas bloqueada, triste, confusa?¿Has perdido la ilusión, la motivación y no tienes ganas de hacer nada?

 

He vivido no una sola ruptura de pareja, sino que he pasado por ello en dos ocasiones, así que sé lo que estás pasando y quiero explicarte en este post qué claves tienes que tener en cuenta para superarla, desde mi experiencia y mis aprendizajes. Creo que no hay nada como la experiencia de otra mujer que ha atravesado la misma situación que tú para comprenderte, sin juicios y si lo ha superado, es muy probable que algo de lo que pueda contarte te resuene y por ello quiero compartirlo contigo. Es posible que te sientas identificada y te sea útil para atravesar este momento de tu vida y sentirte de nuevo una mujer segura, capaz, valiente y que retoma su vida transformada en una nueva mujer, libre, auténtica y poderosa.

  

7 claves importantes para superar una ruptura de pareja

Acabar una relación, para mí es una experiencia de vida de lo más difícil, sin embargo, por muy dolorosa y complicada que resulte se puede y además puedes salir fortalecida. Al principio estarás bloqueada y confusa pero basándome en mi propia experiencia personal y mis aprendizajes, te compartiré las claves que a mí me han funcionado por si te sirven a ti. Porque aunque no lo creas,  tenemos más recursos de los que creemos para superarla. “La vida no pone ante ti nada que no puedas superar.”

Después de haber pasado por ello como te comentada, dos veces en mi vida, soy una mujer nueva, que incluso me formé como Coach personal para ayudar a otras mujeres a superar la ruptura de pareja y quiero darte las claves que me han servido a mí para no solo a superar esta crisis de vida, sino transformarme en una mujer despierta, con autoestima, segura, fuerte y feliz con la vida que tengo.

 

1.Darte cuenta

 

Parece obvio, pero no lo es. Estamos inmersas en un remolino de pensamientos y emociones que nos impiden ver la realidad con claridad. Y lo primero es tomar consciencia de ella, o más bien del significado que le estamos dando a lo que nos ocurre.

Luchar contra lo que ya está en nuestra vida no tiene sentido y nos provoca sufrimiento. Evitar machacarnos con un incesante diálogo interno negativo acerca de lo que lo sucedido, será la mejor prueba de amor a nosotras mismas. Cómo interpretemos la realidad tiene que ver con cómo nos vamos a sentir. Solo depende de nosotras esta interpretación y solo podemos controlar nuestro ámbito de vida. Por ello es importante darnos cuenta de qué historias nos estamos contando, qué creencias y ver si nos ayudan o nos limitan, impidiéndonos avanzar.

Si hacemos una tragedia de la situación, si comenzamos a pensar en “no voy a ser capaz” “porqué me ha pasado esto a mí” y este tipo de pensamientos, lo único que lograré será bloquearme más. Al igual que cuidas tu dieta, cuida tu mente y lo que dejas que entre en ella, mucho de ello es “tóxico”.

Es importante darte cuenta dónde estás ahora, qué tienes ahora en tu vida y qué necesitas para avanzar. Qué mujer quieres ser y para ello necesitarás un tipo de pensamientos y enfoque que te lleven a tener las emociones adecuadas para tomar la acción necesaria en tu vida, para lograr superar la ruptura y ser la mujer que quieres ser.

 

2. Acepta tus emociones 

 

Las emociones que sentimos después de una ruptura como son; dolor, miedo, tristeza, rabia, frustración, incertidumbre… están ahí, no podemos negarlas y es natural sentirlas. Tratar de evitar, reprimirlas no nos ayuda para nada. Nos duele y no queremos sentirnos así, es natural y nos sentimos mal por ello, las tachamos como malas. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. No hay emociones malas y emociones buenas, todas cumplen su función y son parte de nuestra vida y necesarias para nuestro crecimiento y evolución.

Algo que quiere hacerse presente en nuestra vida, no lo podemos reprimir porque va en contra de nuestra propia naturaleza. Las emociones son intrínsecas al ser humano, forman parte de nuestra naturaleza y rechazar algo que es parte de nuestra esencia y condición es rechazarnos a nosotras mismas.

Obsérvalas, reconócelas y dales su espacio. Si dejas de resistirte a aquello que estás sintiendo. Es como no querer escucharte. Hazlo sin evasiones, observándolas, permitiéndolas… esto es lo que nos hace crecer, desde el conocimiento que nos dan, desde su enseñanza. No puedes conocer algo que rechazas, que alejas, que no te permites sentir. Integrarlo es lo que te hace aprender a manejarlo.

Atravesar una ruptura es encontrarte con tu soledad. Queremos huir de ella, evitamos sentirnos tristes y solas y buscamos mil refugios para escondernos de ella. Nos sumergimos en alguna distracción para tratar de cambiar esa emoción de la forma que sea con tal de no sentirnos así, porque creemos que no vamos a ser capaces de soportarlo. Sin embargo, si te das el permiso de abrir la puerta a tu soledad, a tu silencio, a encontrarte contigo y que tu cuerpo exprese cómo se siente, reconoces esa emoción y la descubres, con todo lo que ella te trae, te darás cuenta de que no solo eres capaz de trascenderla, sino que esa emoción era necesaria.

Las emociones traen profundos aprendizajes. Son parte de nuestra esencia como seres humanos y mostrarnos vulnerables a ellas es reconocernos desde el verdadero que ser que somos. Acogiéndonos, acompañándonos, dándonos amor y compasión y desde ahí podemos salir fortalecidas de una situación tan difícil como es una ruptura de pareja.

 

3.Cambia tu estado mental 

 

¿En qué te estás enfocando?, ¿en los recuerdos?, ¿en los por qués?, ¿en el futuro tan terrible que te espera?, ¿en todo lo que pierdes?, ¿en el daño que te ha hecho?, ¿en por qué me ha ocurrido esto a mí? … y así podría seguir sucesivamente con más y más cuestiones. Y la pregunta poderosa que de verdad puede ayudarte y no te la estás haciendo es ¿para qué?

Pregúntate….para qué pienso esto, para qué sigo haciéndome daño con este tipo de pensamientos, para qué la vida me pone ante esta situación, para qué me está ocurriendo esto, para qué sigo bloqueada en esta situación, para qué me estoy permitiendo este lamento constante. Detrás de todo lo que hacemos “hay una intención positiva”, aunque lo que hagamos nos daño. Parece contradictorio, pero es así. Medita sobre ello ¿qué intención positiva hay detrás de todos estos para qués?.

También es muy poderoso meditar sobre… ¿qué puedo hacer yo con esta situación que me ha traído la vida?, ¿qué opciones tengo?, ¿en qué tengo que enfocarme para avanzar?

Si echas la vista atrás, estoy segura de que hubo muchas veces en tu vida en los que lograste grandes retos, atravesaste dificultades, superaste una situación difícil, conseguiste alcanzar una meta. ¿Cierto? ¿En qué estado mental estabas entonces?, ¿qué fue lo que te ayudó?

Cuando tomamos decisiones importantes en la vida, avanzamos, logramos metas, superamos retos y obstáculos, estamos en un estado mental de “guerreras”. Y nuestros pensamientos, emociones y acciones están enfocados en el objetivo y obtener un buen resultado, tomando las acciones necesarias para ello. Pensamiento, emoción y acción están alineados y nuestra actitud es de “YO PUEDO”.

Reflexiona sobre ello, ¿crees que tu estado mental ahora es el adecuado, para lograr atravesar esta circunstancia de vida y lograr todo aquello que te propongas?

El coaching es una potente herramienta para ayudarte a ello. Pide una sesión conmigo sesión gratuita y te explico cómo funciona.

 

4.Cambia tu lenguaje 

 

Te encuentras con una amiga y le dices “fíjate lo que me ha hecho”, “me ha destrozado la vida”, “algo malo habré hecho para merecer esto”, “la vida me está castigando”, “no seré capaz de superarlo” … y muchas otras frases que te repites de forma constante. ¿No crees que eres tú la que estás castigando, en vez de la vida?, ¿qué has hecho para merecer ese trato que te das? Porque la forma de hablarnos también puede ser un maltrato. A nuestra mejor amiga, seguro que ante una situación difícil le decimos cosas que la animen. Le subimos la autoestima con mensajes acerca de su valía. Le reconocemos lo fuerte y valiente que es y la tratamos con mimo y cariño. ¿Cómo te tratas a ti misma? ¿Crees que las cosas que te dices, o que piensas acerca de ti te ayudan a avanzar o te limitan?  

Lenguaje y corporalidad van unidos. Está claro que, si te dices cosas negativas, si te mantienes en una actitud derrotista de “pobrecita de mí”, tu cuerpo se colocará acorde con todo aquello que estás pensando y sintiendo. Al revés sucedería lo mismo, si tratas de adoptar una postura de poder, elevando tu mirando, estirando tu cuerpo, alineando tu espalda, con tus hombros hacia atrás y tus brazos en jarra, con las manos en la cadera, en una “postura de poder” … tu cuerpo le va dar otro mensaje a tu mente. Y aunque al principio te cueste y te fuerces a ello es un ejercicio potente para comenzar a cambiar las emociones. Cuerpo y mente necesitan alinearse, estar en sincronía y cambiando la corporalidad, nuestras emociones también comienzan alinearse con ese estado de nuestro cuerpo provocando aquellas que sean adecuadas para esa postura que estamos adoptando ante situación

 

5.Cambia tu enfoque 

 

No puedes cambiar la realidad que te está sucediendo, está claro. Pero sí como interpretas lo que está sucediendo.

Los hechos son los que son, atraviesas una ruptura con todo el dolor que eso conlleva, inseguridad, miedos frustración, nostalgia de un pasado que ya no es, preocupación por el futuro… la mente divaga una y otra vez entre toda esta maraña de emociones, precedidas por todos los pensamientos agotadores, desgastantes, que sin ningún tipo de piedad campan a sus anchas por nuestra cabeza. Esto es así, lo sé, he pasado por ello. Un día me dije y si me paro “observar esos pensamientos”. ¿Por qué al igual que tomo el control sobre aquello que como, no puedo hacerlo sobre aquello que pienso?. No caemos en que “no somos nuestros pensamientos”. Somos “la que piensa nuestros pensamientos”, “somos las creadoras de nuestros pensamientos”. Y desde ahí todo puede cambiar. De hecho “tu puedes decidir cambiar eso”.

Cambias tus pensamientos, cambiando el enfoque. Porque ¿dónde quieres enfocarte ahora?, ¿en lo que ya no está en tu vida?, o en lo que quieres hacer a partir de ahora. En recuperar tu vida, tu autoestima, tu poder, en sentirte bien, tener claridad y paz para avanzar.

Para ello tienes que preguntarte ¿quién quiero ser a partir de ahora? ¿qué pensamientos tengo que tener si quiero avanzar, dejar de estar triste, bloqueada y confusa? ¿qué tiempo de pensamientos me ayudarían?.

 

6 Tus valores y necesidades guían tu camino 

 

Todo el mundo tienes unas necesidades básicas de amor-conexión, importancia, seguridad, variedad, contribución y crecimiento. ¿Cómo cubres estas necesidades en tu vida?

No es necesario tener una pareja para sentir el amor en tu vida. Tú ya eres amor y si eres capaz de sentirlo lo puedes compartir con cualquier otro ser, pero porque ya está en ti, así que perder una pareja, romper una relación o que alguien se vaya de tu vida, no es sentir “se acabó el amor en tu vida”. Esto no es así. Claro que este sentido, una misma tiene que hacer una importante labor de autodescubrirse y amarse para desde ese “siento que me quiero” y me cuido, me doy amor, me valoro, para desde ahí poder amar a otros.

La conexión tiene que ver también con la relación que establecemos con los demás, pueden ser familia, amigos… necesitamos estar conectadas con otras personas, ser parte de sus vidas.

También están los valores, es algo que no le damos toda la importancia que merece en la relación y sin embargo nos lleva a grandes conflictos cuando tus valores se alejan mucho de los valores del otro.

Todo aquello que es importante para ti en tu vida y que en una relación tiene que darse. Si no sientes que vives en coherencia con ellos, sufres. Porque los valores son tu brújula de vida y cuando vives en coherencia con ellos te sientes feliz. Es por ello que en una relación en la que ambos miembros de la pareja no tienen los mismos valores, se producen tantos conflictos, desencuentros y crisis que muchas veces abocan en la ruptura.

En u na relación de pareja los valores de las dos partes tendrían que ser, al menos, similares. Sobre todo en lo más obvio. Si sientes que lo que es importante para ti, por ejemplo “la presencia” “la comunicación” “la fidelidad” “la confianza”, no lo es para tu pareja… la relación no se sustenta en una base sólida.

Después de la ruptura, es importante conectar de nuevo con ello. Marcarte objetivos y que tus valores sean tu referente de vida para poder alcanzarlos. Sabemos que elegimos el camino correcto, cuando el tránsito es fluido, porque vivir la vida no es “sufrirla”, sino que tiene que darse de forma fluida, igual que en el amor. Por supuesto todo requiere decisión, entrenamiento y disciplina, pero esto es muy diferente a luchar. 

 

7 Sube tu energía

 

Sin energía no podemos vivir. La energía es el motor que nos impulsa hacer cosas. Necesitamos energía para todo y la calidad de nuestros pensamientos y emociones está determinada por nuestro nivel de energía.

Es normal después de una ruptura sentirnos bajas de energía, sin ganas de nada, sin ilusión, nuestro ánimo está por los suelos, nos sentimos tristes y desmotivadas. Recuperar nuestra energía tiene que ser nuestro objetivo máximo para desbloquearnos y salir de ese estado en el que nos encontramos.

Para ello es vital comenzar a mover el cuerpo. Puede que no seas gran amante del deporte, pero hay que comenzar por algo, aunque sea sencillo. Comenzar a practicar algo de ejercicio es una pieza clave en tu recuperación.

El ejercicio sube la energía de forma inmediata, cambia tu estado y tus emociones, y te sentirás mucho mejor después de haber dedicado un ratito a mover tu cuerpo. Un torrente de endorfinas van a recorrer tu cuerpo después de una sencilla rutina de ejercicios. Si tu mente no quiere doblegarse, puedes empezar por tu cuerpo y ello repercutirá en tu mente y emociones.

Como te digo no es necesario que te pongas a correr como una loca. Pero empezar a hacer algo suave, si puede ser fuera de casa mejor. La naturaleza tiene un poder mágico, cuando te adentras en un entorno natural, sientes que te abraza, que eres parte de él. Los árboles, la tierra, el aire…pueden sensaciones y cambios en ti alucinantes. Yo lo he practicado y puedo hablarte con conocimiento de causa. Respirar aire puro, sentirte en un medio natural, conectar con la naturaleza, da muchísima energía.

Con 10 o 15 minutos diarios para comenzar puede ser suficiente. Necesitas sentir tu cuerpo en movimiento, acelerar tu respiración y ritmo cardíaco, todo ello va a provocar una subida de energía que poco a poco, practicado de forma rutinaria hará que instaures en ti, el estado emocional y físico adecuado, para emprender tu viaje de transformación después de la ruptura con muy buenos resultados.

Si crees que sola no puedes, que necesitas ayuda para superar la ruptura de pareja, recuerda que estoy para ayudarte, solicita una sesión gratuita conmigo y te escucharé encantada. También puedes registrarte en el Grupo de Apoyo “Vivir Despierta” para mujeres que quieren superar la ruptura de pareja.

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